6.11.14

conserva de tomate




Por fin el viento fresco empieza a calar hondo. Y aunque ya me avancé anteriormente anunciando que los tomates empezaban a abandonarnos silenciosamente, parece que esta vez sí que va en serio.
Es momento de preparar nuestras despensas, podemos seguir haciendo salsas de tomate y sofritos.
Conservar los tomates para poder seguir saboreándolos durante el invierno es muy fácil.
Para pelarlos de una forma sencilla, escaldar los tomates en un bol.  Hacer un corte a cada tomate y echar agua hirviendo. Pasados unos segundos, con cuidado de no quemarse se pueden pelar.
Esterilizar botes de cristal en agua hirviendo durante quince minutos.
Llenar los botes con los tomates troceados y añadir un 10% de sal por kilo. Mezclar bien.
No debe quedar aire en los botes, así que llenar el espacio sobrante con aceite de oliva. 
Tapar y guardar en las despensas. Estarán allí esperándonos.
Bon profit!





17.10.14

brownies




BROWNIES




Brownie y flores pueden ser la combinación perfecta.

Distintos y complementarios. Delicados los dos.

250gr de mantequilla
250gr de chocolate negro
6huevos
380gr de azúcar moreno
150gr de harina
una pizca de sal


Derretir el chocolate junto con la mantequilla en un cazo al baño maría.
En otro bol batir los huevos con el azúcar hasta que la mezcla tenga un color claro.
Mezclar el chocolate derretido con la mezcla anterior e ir añadiendo poco a poco la harina y la sal.
Rellenar los moldes con la masa y hornear unos 25 minutos a 180º.
Tener en cuenta que cuando sacamos los brownies del horno siguen cociéndose por dentro, es importante no pasarse del tiempo de horneado. Así que no pasa nada si parece que aun no están del todo cocidos cuando salen del horno.
Bon profit!




28.9.14

focaccia genovese














Amasar siempre ha tenido un efecto relajante en mí. Tiene algo de meditativo el hecho de repetir constantemente un movimiento.
La focaccia es una masa italiana  salada que se hace al horno, en general condimentada con aceite de oliva.
Existen unas cuantas variantes con diferentes ingredientes y formas de cocinarse, desde la focaccia pugliese a la genovese.

Durante mi viaje a Sicilia compré  el libro “Pane & pizza, i consigli del pizzaiolo Stefano Callegari”.  Es un libro pequeño y bonito con información y explicaciones bien claras de cómo cocinar todo tipo de masas italianas.

Me he atrevido con la focaccia genovese:

750 g de harina
500 g de agua fría
12 g de levadura fresca de panadero
15 g de sal
30 g de aceite de oliva

Mezclar 500 g de harina con el agua y 2 g de la levadura y guardarlo cubierto con un trapo en el frigorífico por al menos 10 horas.
Añadir los 250 g de harina que quedan a esta mezcla, 10 g de levadura, la sal y el aceite. Amasar y dejar fermentar una hora. Seguidamente separar en porciones de unos 400 g cada una, dar forma plana, untar con aceite y dejar fermentar durante una hora. Mientras, para conseguir los típicos ‘buchi’ (agujeritos) de la focaccia, hay que ir hundiendo los dedos en la parte superior.

Antes de meter cada porción en el horno, condimentar con una mezcla de aceite, agua y sal. Hornear a 220º durante unos 15-20 minutos.


Bon profit!