28.8.17

mejillones


















































Resulta muy fácil prepararlos, en mi memoria siempre está el recuerdo de los mejillones que cocinaba mi madre; a la marinera, con sólo un poco de vino blanco, cuando los hacía para su paella dominguera, cuando utilizaba el caldo que salía para cocinarla…
Y es que no tienen mucho secreto, se trata de un producto barato y sabroso. Yo suelo limpiarlos con agua y sal antes de cocinarlos. Nos encanta comerlos en casa con pasta fresca y un poco de parmesano. Les añadimos un poco de vino blanco y laurel.
Si tengo que pensar en los que me hayan quedado en la memoria últimamente nombraría los que tomé en La Sal, un restaurante en la playa de Mataró, ofrecen un producto muy cuidado y de proximidad , mejillones con hinojo. Tampoco hay que olvidarse de un clásico en Barcelona, La Muscleria, para esos días donde solo quieres un gran plato de mejillones acompañados de patatas fritas.
Resulta tan sencillo hacerlo que puede ser incluso mágico para los que se creen incapaces de cocinar, incluso para los más vagos se pueden comprar ya limpios (no seáis vagos y destinad un poco de tiempo a ellos). Lo único que hay que hacer es ir limpiando superficialmente los hilitos incrustados.
Ponerlos en una olla con un trozo de limón, un par de hojas de laurel y si se quiere un poco de vino blanco, tapar y dejar que hagan chup chup con su propio vapor unos cinco minutos.


Bon profit!!

28.5.17

#3 violeta/purple: ensaladilla de patata violeta y col lombarda






Llegados a este punto de calor básicamente solo me están apeteciendo cosas frías para comer y en un momento de inspiración por Sophie Calle y por la dieta cromática que le dedicó Paul Auster decidí tomar un plato violeta.
Descubrí las patatas violetas en la tienda que suelo ir a comprar y su color me atrajo lo suficiente como para querer probarlas, investigué un poco más y resulta que tienen propiedades antioxidantes y una gran cantidad de vitamina C.
La col lombarda es muy beneficiosa para el estómago y bastante diurética. Siempre me ha gustado su sabor un poco amargo para las ensaladas de verano.
Dándole un tono un poco más rojizo añadí rabanitos.
Bon profit!

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At this point where it’s so hot I’m just in the mood for cold dishes to eat. Sophie Calle and the chromatic diet inspired me for this post. Paul Auster wrote a whole book about her and this diet, Leviathan.
I discovered the purple potato on a shop where I usually go and felt in love with its colour, so I decided to try it. I discovered that it has some antioxidant properties and vitamin C.
The red cabbage is very beneficial to our stomach and quite diuretic.
I always loved its bitter flavour for the summer salads.

And I decided to add some red colour with some radishes.

Bon profit!

5.4.17

#2 groc/amarillo/yellow: crema de espárragos y alcachofa con cúrcuma



Muchas de las cremas que acabo hacienda son resultado de verduras que van quedando en la nevera.

Y hasta que finalice la temporada de alcachofas siempre hay durante toda la semana en nuestra casa así que fácilmente siempre habrá alguna para alguna crema. Y esta semana también habían quedado unos espárragos verdes. Además me encanta darles un toque con alguna especie y en este caso la cúrcuma además de dar un color estupendo tiene unas propiedades mágicas: ayuda a proteger y cuidar tu hígado y es un gran anti inflamatorio. Le añadí una cucharada sopera a la crema.

Desde que compré la crockpot puedo dejar las cremas haciéndose durante la noche de una forma bien sencilla.

Pongo todos los ingredientes en crudo cortado en dados en la olla, añado la cúrcuma y a mí me gusta poner caldo de pollo o verduras hecho en casa hasta cubrir todas las verduras. La dejo seis horas en temperatura baja y a la mañana siguiente la trituro y ya está lista para llevar.

· 4 corazones de alcachofa

· 1 manojo de espárragos verdes

· 1 cucharada sopera de cúrcuma

· medio litro de caldo de pollo o verdura

bon profit!

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Whenever I have vegetables left in the fridge I try and see if I can re-use them to cook a new cream.

There’s always artichoke in our kitchen, so that goes always in my creams. And this week we had green asparagus as well! So I combined both and, since I love to add spices in my creams, I decided to put turmeric this time. Turmeric tinges everything with this wonderful dark yellow, and it has a lot of magical properties too. It helps to protect your liver and it’s a great anti-inflammatory. I added a big spoonful of it.

Since we have our crockpot I can cook while I sleep, so to say. I put all the ingredients inside including the turmeric, and I also added homemade vegetable soup (you can use chicken soup), enough that all the vegetables are covered with it. The whole thing was cooked after six hours in low temperature. I blended it first thing in the morning and the cream was ready!

For this cream I used the following ingredients / quantities:

· 4 artichokes. Make sure to use only the hearts
· A handful of green asparagus
· 1 big spoonful of turmeric
· 0,5 l of chicken soup or vegetable soup

bon profit!

29.3.17

groc/amarillo/yellow: pan sin gluten con cúrcuma


Ya han habido recetas anteriores aquí sobre pan sin gluten, en este caso el protagonista es la cúrcuma y si no puedes tomar gluten no le añadas la avena.
A parte de todas las propiedades beneficiosas de la cúrcuma que siempre estoy nombrando, me encanta poder teñir de forma natural el pan.

·       180 gr de almidón de yuca dulce
·       220 gr de harina de trigo sarraceno
·       1 cucharada sopera de psyllium molido
·       1 cucharada de postre de sal
·       1 cucharada de postre de levadura de panadero en gránulos
·       368 gr de agua
·       copos de avena

El proceso es bastante simple. Mezcla todos los ingredientes hasta que no queden grumos y déjalos reposar durante media hora. Ahora puedes volcar toda la masa dentro del molde que vayas a utilizar para su reposo final. A mí me gusta dejarlo en la nevera durante ocho horas para poder hacer una fermentación lenta que le dará mejor sabor y textura al pan. Antes de hornearlo es mejor dejarlo reposar una hora fuera de la nevera para que coja temperatura ambiente y ya podrás hornearlo durante 50 minutos a 200 grados.

Bon profit!