5.5.18

empanadilla con harina de kamut



Esta es la cuarta entrada que hago sobre empanadillas, esta vez con harina de kamut. ¿Porqué?, pues porque la harina de kamut es mucho más digestiva, no ha sufrido ninguna modificación genética que es precisamente lo que hace que a muchos nos siente mal la harina de trigo blanco. Se trata de una harina muy rica en proteínas y minerales, el precio es superior a la harina de trigo normal, lo sé. Pero tal vez hemos de pensar que compensa más, tomar algo que nos siente mejor o pagar un poco más.
La receta es idéntica a las anteriores y adaptada a la del blog El invitado de invierno que nunca falla con sus recetasJ:

·       110g. De agua
·       110g. De aceite de oliva
·       350g de harina de kamut
·       ½ cucharada de sal
·        
Mezclar todos los ingredientes en un bol y no amasar en exceso. Dejar reposar la masa en la nevera durante una hora. Seguidamente extender la masa sobre papel de hornear y cubrir con otra capa de papel, de esta manera el rodillo para estirar la masa no se pegará a ella. Cortar en círculos y rellenar con vuestros ingredientes favoritos.

Bon profit!

11.2.18

Niguiri de caballa en vinagre











El  marinado en vinagre de arroz es una técnica japonesa que se utiliza sobretodo con los pescados que tienen más peligro de tener bacterias. La caballa es uno de ellos y con esta técnica se puede disfrutar de un delicioso plató de niguiri o sahimi.
Es un pescado muy fácil de encontrar en las pescaderías y barato. Lo mejor es pedir que se prepare sin cabeza y sin espina y bien limpio conservando la piel.
Primero de todo se cubre el pescado de sal gorda y se deja así durante una hora y media o dos horas. De esta manera el pescado estará en la primera parte de curación.
Pasado este tiempo se quita la sal y se pasa por agua, con papel de cocina se seca y se cubre de vinagre de arroz en una bandeja. Se cubre todo esto con papel de cocina y se deja reposar media hora. Ahora se sacará el pescado de la bandeja con vinagre y se vuelve a secar con papel de cocina. La piel interior habrá quedado blanquecina, se puede sacar delicadamente un poco con un cuchillo afilado y ya estará listo para cortarlo a filetes y montar los niguiris o comer sin arroz tipo sashimi.


Bon profit!

4.10.17

pizza y pan con masa madre










Normalmente siempre hacía la pizza con levadura seca pero como hace ya unas semanas he vuelto a hacer pan semanal con masa madre, me dije que porque no hacer la pizza también con masa madre.
Cuando lo pensé eran las doce del mediodía ya que iba a preparar la masa de un par de panes para la semana y me di cuenta que la pizza seguramente estaría mucho más buena si la preparaba exactamente con la misma masa. El único factor que en otras ocasiones me había frenado era el tiempo de fermentación que requería, pero tenía tiempo suficiente.
La receta que estoy utilizando es muy sencilla y la única novedad que introduje fue añadir una cucharada sopera de azúcar panela, quería ver que efecto produciría en el sabor y aspecto de la masa una vez horneado.

*1 kg de harina blanca de fuerza ecológica
*200 gr de masa madre de centeno
*2 cucharaditas y media de sal
*1 cucharada sopera de azúcar panela
*un poco de aceite de oliva virgen para dar forma a la masa y a la vez enriquecerla
*400 gr de agua (si ves que la textura queda demasiado seca añadir un poco más)

La masa madre la suelo guardar en la nevera porque la utilizo semanalmente, y la refresco con dos medidas de harina de centeno y la misma cantidad de agua.
Al cabo de 4 horas en mi caso, todo depende de la temperatura que haya, verás que la masa madre está burbujeando y lista para mezclar con el resto de ingredientes. Utilizo la que necesito y guardo el resto en un bote de cristal en la nevera.
Mezclé los ingredientes, los amasé y fermenté, unas cuatro horas toda la masa junta, luego la dividí y separé dos partes para hacer pan y una parte de 600 gr para la pizza. 
Pasadas tres horas y vi que el volumen de la masa era el adecuado, debería doblar su volumen, estiré circularmente la masa destinada a la pizza con las manos hasta tenerla lista. 
La horneé a temperatura máxima en el horno.
El resultado fue el mejor que hemos probado en casa, más crujiente, la masa con mucho más sabor y cuerpo. Sinceramente son dos mundos y creo que a partir de ahora habrá que hacer cada domingo la pizza con masa madre...

Bon profit!